En cuanto a la organización de la innovación en nuestra opinión:
1. El aplanamiento de la estructura favorece la innovación.
2. La creación de una función de la innovación en la organización claramente diferenciada, que no esté “sometida” al cuerpo de conocimiento establecido e imperante
imperante, que deje libertad a las nuevas ideas, a la reflexión, a la duda y a la experimentación es de vital importancia para que aflore conocimiento nuevo.
3. Todos podemos innovar. Este departamento se debe regir por reglas diferentes a las del resto de la organización y es el que debe liderar la innovación en la organización, pero no debemos olvidar que TODAS las personas de la organización han de, sin necesidad de caer en cuestionar continuamente el conocimiento existente, ser creativas, críticas y proactivas. Es importante pensar que todos podemos innovar.
4. La función de la innovación ha de ser liderada por un gestor de la innovación con nombre y apellidos.
5. La innovación y la búsqueda constante de la diferenciación también tiene un coste. Hay que medir ese coste. La innovación ha de ser rentable. Sin embargo, los criterios que deben aplicarse para analizar la rentabilidad de la innovación, han de ser distintos, y en concreto, su rentabilidad ha de estudiarse a medio-largo plazo.
6. La toma de decisiones ha de estar basada en información, pero para incluir la información preconsciente y poco estructurada, lo que llamamos intuición debe también, jugar su papel. La toma de decisiones basadas en la certeza bloquea, encorseta o hace rígidas a las organizaciones. En el departamento de innovación, esta afirmación creemos que es aún más cierta.