Las administraciones públicas también juegan un papel relevante, tanto en su papel como generadores de conciencia colectiva, como en su labor en la divulgación de conocimientos y metodologías o marcos de trabajo.
La formación de empresarios y gestores de innovación, el apoyo
apoyo a la innovación en forma de financiación o la protección de los sectores amenazados por presiones selectivas coyunturales también forman parte, desde nuestro punto de vista, del trabajo que debe desempeñar una administración que crea en la innovación.
Universidades, institutos tecnológicos y otros agentes clásicos de la innovación han de implicarse en el proceso y en los problemas reales de las empresas. No creemos que, de otro modo, éstas puedan llevar a cabo con éxito sus programas de innovación.
En concreto, consideramos que las Universidades pueden jugar un doble papel muy importante para el éxito de este tipo de iniciativas: