La especialización facilita la colaboración y en último término es un factor clave de éxito en estrategias basadas en la concertación. La especialización facilita la integración de los elementos de la cadena de valor (por ejemplo al eliminar las posibilidades de que los participantes se vean como competencia), permite que cada parte se centre en agregar valor en su dominio o ámbito de actuación, y reduce los interfaces de las organizaciones, haciendo más simple
simple la gestión de la concertación. A su vez, la concertación facilita la optimización de recursos y capacidades y hace más eficientes a las organizaciones.
Especialización y concertación son sin duda para nosotros, en las circunstancias de mercado global que vivimos y más aún teniendo en cuenta las características de las empresas españolas, conceptos clave para desarrollar la estrategia.