El pasado es de donde venimos, el futuro es a donde vamos. El presente es algún punto entre ambos extremos (el único en el que podemos intervenir) que nos da la noción de realidad, y que, en gran medida, determina cómo será nuestro futuro.
Así comenzábamos nuestra reflexión estratégica dentro del proyecto Infonova 2010. Repasamos a continuación algunos instantes de la travesía de Infonova por estos 10 años de realidad.
(Mayo de 2008). Hace ya 10 años que nació Infonova. 10. Un uno y un cero; una de cal y otra de arena. 10 años de aciertos …y errores. 10 años de ilusiones …y desengaños. 10 años trabajando al lado de los mejores profesionales.
10 años. Inevitable hacer balance. Imperdonable mirar sólo hacia atrás
(Mayo de 1998). Ilusión, osadía, inconsciencia y un cúmulo de circunstancias nos han empujado a crear Infonova. Nuestros órganos sensoriales, poco adaptados al entorno empresarial nos son de relativa utilidad. Es cierto, tenemos olfato e intuición para detectar aquello que no funciona; tenemos un oido capaz de intuir el rumor de los pensamientos de la persona que tenemos delante e incluso el murmullo del mundo al girar, al cambiar; tenemos un paladar capaz de degustar los más selectos manjares intelectuales. Si, es cierto, tenemos todo eso (eso creemos), pero también es cierto que tenemos una visión absolutamente miope sobre qué es y cómo funciona una empresa (sobre todo el área comercial). Vista corta, olfato fino; oido agudo y paladar delicado ¿será ésta una buena combinación para el éxito? ¿Y si a esto añadimos experiencia en la creación de equipos de trabajo, un importante bagaje técnico, un par de clientes y bastante perseverancia (léase como eufemismo de cabezonería)?
Pues ese era el punto de partida de Infonova y con este equipaje echamos a andar en la primavera del 98. Nuestro destino ineludible: Chocar con una realidad para la que no habíamos sido, para la que no estábamos preparados. Y sin embargo, fue así, a fuerza de cabezazos, como fuimos enfrentando el mundo de los negocios y penetrando la realidad del día a día. Es cierto, esta técnica de los cabezazos, tan rudimentaria como efectiva, nos llevó a perder algunas neuronas (y al sector masculino de Infonova también algo de pelo), pero a su vez, nos fue impregnando de conocimientos y de experiencias que se desvelarían como muy importantes para afrontar el futuro. Teníamos un barco con flotabilidad y potencial marinero, pero había que dotarlo de más trapo y buscar marineros con experiencia; y nos pusimos a ello.
(Enero de 2004). Cabezazo tras cabezazo, hemos roto el cascarón y nos hemos hecho un huequecito en el mercado. Aunque hemos tenido que cambiar el rumbo un par de veces, esta nueva dirección parece ser buena. El mar nos es propicio. Viento en las velas. Atrapada, una brisa cálida nos empuja con fuerza, al tiempo que alienta nuestras fundadas esperanzas de éxito. Por el camino, hemos ido incorporando nuevos tripulantes a la nave Infonova (una nave nueva que hemos adquirido en la ciudad de las ciencias) hasta llegar a una tripulación de 25 navegantes. Participamos en proyectos emblemáticos que avalan una trayectoria lenta pero segura. Sabemos que es hora de emplear la inteligencia, que si queremos tener éxito en las grandes regatas hemos de tener algo más que la cabeza dura… la pena es que el día a día…
(Enero de 2007). Hemos avanzado mucho, pensamos, procedimentamos, tenemos una estrategia, pero nuestra sensación es que no terminamos de hacernos con el control de la nave. Es cierto, el mar ha estado muy revuelto y durante la travesía hemos sufrido encalmadas que nos han retrasado significativamente, y golpes de mar que han hecho que nos tengamos que agarrar fuerte al guardamancebos para evitar una desgracia. Pese a todo, aunque el mar nos ha mostrado su lado más duro e inclemente, no sólo hemos decidido nuestro rumbo, sino que aguantando fuerte el timón, hemos conseguido mantenerlo; y aún nos ha quedado tiempo para poner orden en la cubierta. Pero hay cosas que mejorar. La transmisión “sala de oficiales-timón” es muy lenta, y perder el rumbo implica numerosos recursos e ingentes esfuerzos para recuperarlo. Finalmente, nuestro afán por mejorar nos ha llevado a tomar la determinación de realizar una llamada a la acción. Con gran originalidad la hemos bautizado como Infonova 2010. La receta que subyace en Infonova 2010 cualesquiera que sean las condiciones de la mar son: Un vigía para avanzar “amenidades” (amenazas y oportunidades), juntas periódicas del estado mayor para analizar toda la información obtenida, especialización en ciertos tipos de regatas, alianzas con otros barcos de la flota, y la incorporación y participación, incluso en la toma de decisiones, de los navegantes más competentes de toda la flota. ¿Será ésta la receta para el éxito?
(En la actualidad). Infonova 2010 avanza a toda máquina. Hemos cubierto nuestras carencias en determinadas áreas y hemos reforzado la arboladura. Estamos más preparados que nunca para surcar los mares y enfrentar el proceloso mar. Se nos presenta un futuro incierto como sólo lo puede ser el futuro, pero también emocionante como sólo ocurre con las situaciones que se viven intensamente. Nos hemos preparado bien y estamos capacitados y dispuestos para afrontar el desafío. Nuestra vocación es la de líderes y no nos conformaremos con quedar en segundo lugar o estar en segundo plano. Nuestro plan estratégico Infonova 2010 seguirá mancando nuestra dirección general, pero serán nuestros sentidos y nuestra capacidad para analizar la información del entorno, lo que determinará finalmente nuestras actuaciones.
10 años fraguando cal y arena, 10 años forjando Infonova. Nuestro diario seguirá escribiéndose con el esfuerzo de todos, con la confianza de nuestros clientes, con aciertos y errores, con cal y arena. Mientras, Infonova seguirá cambiando, se adaptará, se seguirá forjando a medida de las necesidades de nuestros clientes y al calor de las nuevas tecnologías. Dentro de otros 10 años les contaremos cómo nos ha ido.
EPÍLOGO…
(Junio de 2010). El mejor equipo en la mejor nave. Cada cosa tiene su porqué, cada persona conoce su cometido. Erramos, forma parte de nuestra naturaleza humana; pero los errores son pocos, los detectamos pronto, sabemos corregirlos, y aprendemos de ellos. Como no podía ser de otra manera, tenemos de cal y de arena, pero hemos conseguido cambiar la proporción: 10 de cal por sólo 1 de arena.