Aunque algunos comenzaron la celebración desde el momento en que terminamos la jornada laboral a las 15h, la celebración oficial tuvo su inicio el viernes 9 a las 17:30. El primer evento consistía en un campeonato de bolos “reales” en el que Toni arrasó, Rubén (hasta entonces vigente campeón) se tuvo que conformar con el segundo lugar, y Gustavo, auto-proclamado aspirante oficial, defraudó.
Pero el plato fuerte de la tarde deportiva consistió en una serie de enfrentamientos multidisciplinares en entorno virtual Wii de Nintendo.
Especial interés tuvo el campeonato de tenis, en el que la pareja compuesta por Marta y Cristina, por el lado derecho del cuadro, demostrando su mayor capacidad técnica, su poderío físico, y su dominio del juego sobre superficie rápida, se plantaron en la final con gran facilidad y con apenas esfuerzo se impusieron sobre la pareja formada por Manolo y Dennis. El resto de parejas contendientes no pudimos más que aplaudir su triunfo y reconocer su superioridad manifiesta.
El campeonato de bolos comenzó con un dominio absoluto por parte de la pareja formada por Marta y Cristina, a las que ya empezábamos a odiar profundamente por la humillación a la que nos estaban sometiendo, cuando la aparición estelar de la pareja formada por Alex y Manolo, irrumpiendo desde lo más profundo de la clasificación, realizaron un portentoso sprint final y se impusieron por un apretado marcador (marcador que por vergüenza torera y para no hacer escarnio público del nivel de los participantes, no vamos a comentar).
Otro momento de gran interés fue el cálculo de la edad Wii de Jose y Manolo. Pese a hallarse rondando la cuarentena, demostraron su gran capacidad física en todas las pruebas y terminaron consiguiendo grandes registros (que mejor me guardo para mí mismo). Al final, Jose, para no humillar más a Manolo, que es mayor que él y que ya había tenido una mala noticia cuando junto con Toni visitó la báscula de la farmacia, se dejó ir y cedió el privilegio de conseguir una menor edad Wii a Manolo.
Una vez finalizadas todas las pruebas asistimos con gran interés y mayor emoción a la proyección del documental “Infonova x Infonova: La empresa vista desde dentro”. El documental, que había sido rodado en secreto y elaborado utilizando las más modernas técnicas de grabación recogía los testimonios tanto de personal de Infonova, como de ex-infonovos. Las opiniones expresadas en el mismo se realizaron, sorprendente e inconscientemente a cara descubierta, por lo que sus autores pueden estar seguros de que se tomarán medidas y habrá represalias… y si no, que se esperen a ver las nóminas de este mes. No se nos escapa la participación de todos y cada uno de los integrantes de Infonova en la maquinación de semejante despropósito, pero la labor de Raimon como realizador no puede quedar sin “recompensa” (ni que decir tiene que como vea un solo fragmento del video en youTube os vais a reír del Reinado del Terror de la revolución francesa. Desearéis que usemos la guillotina) . Ya en serio (y no vais a conseguir que nos pongamos sentimentales), ver el video, ver lo que en él se decía, ver todo el trabajo y el esfuerzo que se había dedicado y ver la unión, el sentimiento de grupo que existe entre nosotros (creo que lo más importante que hemos conseguido entre todos en estos 10 años) fue muy emocionante para los que hace 10 años dimos vida a la idea (Esperamos con idéntica emoción, e incluso con mayor ansiedad la proyección del “making of” del video y de las tomas falsas. Promete)
La cena también era una sorpresa para los socios fundadores. A las 21h nos recogió un autobús en la puerta de Infonova y nos fuimos a cenar. Marta había guardado el secreto con absoluta discreción. Ni un sacerdote que bajo pena de excomunión respeta un secreto de confesión, ni un médico que celosamente guarda su juramento hipocrático, ni la orden de los templarios manteniendo durante siglos el misterio del Santo Grial, podía haber mostrado una mayor cautela. A pesar de un par de correos que se le han escapado y algún comentario en voz alta en algún momento inoportuno; a pesar de que no terminaba de dominar eso de las listas de distribución y de los papeles que se le olvidaban en la impresora o encima de la mesa; a pesar de todo eso y de otros detalles más, ha conseguido mantener el secreto del programa de actos y hacer que fuéramos sorpresa tras sorpresa.
Durante la cena, amenizada con música tradicional brasileña, tuvieron lugar los consabidos discursos y se hizo entrega de unas placas conmemorativas a los socios fundadores de Infonova. Muy emocionante, sniff. Pero no fue todo eso. Además de lo dicho, además de brindar con cava, y disfrutar de una tarta aniversario con la forma del logo de Infonova; además de esto, salimos todos al escenario a celebrar “bailando” nuestro aniversario –sí, sí, han oído bien, salimos al escenario… ¡¡A bailar!!. Pero no se preocupen, alguien también pagará por esto.
Para terminar la noche teníamos un espacio reservado en Ghandara. El autobús nos dejó en la puerta y allí disfrutamos de la noche (pese a la amenaza de lluvia, el tiempo nos respetó) y de la compañía de compañeros y ex-compañeros de Infonova, así como de algunos clientes. El colofón perfecto para un día inolvidable (sobre todo después de ver a Chelo y a Manolo bailar al ritmo de la samba brasileira jeje).
¡¡¡Hasta el año que viene!!!